Blas Piñar y la Iglesia – enero 2026
En el día del duodécimo aniversario de su muerte, Infovaticana se adentra en la figura de un español clave para entender la historia reciente de España y de la Iglesia.
En el día del duodécimo aniversario de su muerte, Infovaticana se adentra en la figura de un español clave para entender la historia reciente de España y de la Iglesia.
Como españoles que por amor a España queremos servirla, y, sirviéndola, que continúe fiel a su Historia y a su vocación; como cristianos, que no queremos ocultar nuestra fe en las sacristías o en los templos, sino dar testimonio público de ella, confesándola abiertamente, cuando abiertamente se ataca a los dogmas que nuestro Credo proclama, nos hemos congregado aquí, con la doble condición de cristianos y de españoles, para manifestar nuestra indignación, nuestra repulsa y nuestra protesta apasionada, contra la blasfemia que supone la proyección de la película "Yo te saludo, María", y contra el crimen que supone la despenalización legalizadora del aborto.
Amigos de Europa, españoles: posiblemente el acto que ahora celebramos constituya la prueba de hermandad más sincera, más sólida y más auténtica que se haya dado jamás entre los pueblos que constituyen la vieja Europa.
El 18 de julio de 1.936 no es sólo una hoja del calendario -aunque algunos proyecten reducirla a esa parca dimensión- sino la fecha histórica en que del caos ideológico y material en que nuestro país se debatía surgió una España nueva, con fe en su destino, con una visión ilusionada del futuro.
El punto de arranque de una etapa histórica, como la que se inició el 18 de julio de 1.936, no puede pasar inadvertida. Un hombre que ame a su país y que sienta inquietud por su futuro, está obligado a la reflexión cuando la hoja del almanaque le brinda un recordatorio de cuanto significó aquella fecha.
ENTREVISTA A PETICIÓN DE MARÍA RODRÍGUEZ ESCARIO
Estamos en el año de la Fe. La Iglesia vive de la fe, una fe, naturalmente, vivificada por la caridad, porque una fe sin obras está muerta. Pero, ¿qué es la fe?
He vacilado -lo digo sinceramente- antes de escribir este artículo; y ello, por las reacciones y polémicas que puede suscitar. He vencido, sin embargo, la duda, porque hay ocasiones clave en las que es necesario romper el silencio y dar testimonio.
Habla Tertuliano de las debilidades de Dios porque siendo Dios infinito y poderoso ha querido valerse de símbolos e instrumentos humildes tomados de la creación para llevar a término la tarea redentora: el agua y el aceite, el pan y el vino, el fuego, la cera y la sal.
¡Ven Señor! y ¡el Señor viene! ¡El Señor está cerca! ¡Hoy llega el Señor! y, al fin, ¡Emmanuel! ¡Dios con nosotros! ¡El Verbo se hizo carne! ¡Nos ha nacido un Niño!
Update your browser to view this website. Update my browser now