20-N-78 – Noviembre de 1978

José Antonio y Franco no son figuras contrapuestas o dispares, aunque sean distintos. Son convergentes. Si uno fue el fundador, el creador, de una parte, y recreador con matices nuevos, de otra, de un esquema doctrinal váli¬do para la España de su tiempo y para la España de hoy, Franco fue, primero, el soldado victorioso, y luego, el artífice que trató de hacerlo realidad en un mundo hostil, en una nación comida por la miseria y con unos colaboradores que no fueron, sobre todo en la última época, ni excelentes ni leales.

DOCUMENTO DE LOS OBISPOS ESPAÑOLES: «VALORACIÓN MORAL DEL TERRORISMO EN ESPAÑA, DE SUS CAUSAS Y CONSECUENCIAS» – enero 2003

El documento a que nos referimos no es otro que la "Instrucción Pastoral", de noviembre de 2.002, aproba­do por la Conferencia Episcopal Española, aunque sólo por mayoría, ya que fueron trece los obispos que votando en contra o absteniéndose -ignoro sus motivos, aunque me los figuro- no lo refrendaron con su voto. El hecho, en cualquier caso, es importante, ya que pone de relieve las diferencias que existen en nuestra jerarquía sobre un tema tan actual y tan grave como el terrorismo.

ACTO CONMEMORATIVO DEL 18 DE JULIO – julio de 1968

Sólo aquellos que sirven a un ideal, que se entregan por vocación al servicio de una empresa elevada, reaccionan como lo ha hecho Miguel Fagoaga: sin murmuración y sin desaliento, sin reproche y sin abandono, sin queja y sin fuga, más o menos justificada de la realidad; y ello porque en su cruda y apasionante realidad política de España, está en juego, hoy con más agrios perfiles que hace un lustro, no éste o aquel grupo gobernante, o éste o aquel plan administrativo, sino el ser y la continuidad misma de España como nación.

BLAS PIÑAR HABLA PARA LANZA – 18 de julio de 1968

Tras Raimundo de Miguel, es Blas Piñar, consejero nacional del Movimiento por designación del Jefe del Estado, exdirector del Instituto de Cultura Hispánica. Notario ilustre, presidente fundador de la Revista “Fuerza Nueva”, quien tiene la amabilidad de contestar a nuestras preguntas. Blas Piñar tiene un hondo prestigio dentro de la política nacional. Blas Piñar es un personaje discutido. Cuando la discusión en las Cortes pasadas del proyecto de Ley sobre libertad civil en materia religiosa, su oratoria, sus filosóficos argumentos y su indudable peso político le hicieron acreedor del aplauso de unos y de la crítica de otros. Blas Piñar, en suma, no es un personaje “gris”; lo es brillante y donde quiera que vaya, esté donde esté, su presencia se hará notar. Blas Piñar, por otra parte, pretende – y trabaja- en “Fuerza Nueva”, que el 18 de julio no quede en un amargo espejismo.